Pulido:
Es el más frecuente. Se aplican movimientos de traslación y rotación sobre la superficie de la plancha con materiales abrasivos: discos de grano muy fino.
Aspecto: brillante y liso. Resalta el color y la textura, ofrece gran resistecia.
Apomazado:
También se conoce como amolado. Es muy similar al pulido, pero sin brillo. Apropiado para rocas que no admiten el pulido por su compacidad.
Aspecto: liso, sin marcas y mate. Antideslizante.
Abujardado:
Se consigue por la sucesión de golpes repetido con martillo (bujarda) que presenta pequeños dientes piramidales.
Aspecto: según el tipo de bujarda. Presentará cráteres de entre 1 y 3 mm de profundidad y anchura.
Arenado:
Se proyecta abrasivo a presión creando una erosión artificial. También se utiliza para una limpieza posterior de l apiedra. Puede conseguir grabados para realizar cenefas, letras…
Envejecido:
Combina varios anteriores. Algunos se hacen mediante ácidos o productos químicos, posteriormente se aplican pátinas que dan ese aspecto desgastado.
Flameado:
Se hace en algunos granitos. Se aplica una llama inclinada a gran temperatura. Seguidamente se enfría con agua saltando algunos componentes y resaltando su estructura cristalina.
Aspecto: rugoso, con relieves de entre 2 y 3 mm de profundidad. Muy estable ante agentes atmosféricos